domingo 1 de enero de 2012

¿Qué pasa a nuestro cuerpo al tomar Coca Cola?


Hoy en día es una de las bebidas más consumidas y más vendidas alrededor del mundo. Poca gente sabe que realmente se inventó como medicamento y que al principio estaban a la venta en farmacias.
Han pasado muchos años y su uso habitual ha cambiado. La tomamos en las comidas, las cenas, en el aperitivo, e incluso sola, pero lo que poca gente conoce es el efecto que provoca en nuestro organismo dicha bebida
Voy a resumir un poco el efecto que produce cuando damos un sorbo de esta bebida carbonatada:
En los primeros 10 minutos: 10 cucharaditas de azúcar entran en tu sistema  digestivo (el 100% de la cantidad diaria recomendada) lo único que impide  que vomites debido a tanto edulcorante es el uso del ácido fosfórico, que disimula el sabor permitiéndote digerirlo.
A los 20 minutos: Tus niveles de azúcar se disparan, causando que aumente la insulina. Tu hígado responde transformando todo el azúcar que encuentra en grasa (y hay mucho azúcar en tu organismo en este preciso instante).
A los 40 minutos: Se completa la absorción de cafeína. Tus pupilas se dilatan, tu presión sanguínea se eleva, y como respuesta tu higado introduce  más azúcar en tu torrente anguíneo. Los receptores de adenosina de tu  cerebro se bloquean para evitar el adormecimiento.
A los 45 minutos: Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer de tu cerebro. Básicamente, así es como actúa la Heroína.
A los 60 minutos: El ácido fosfórico bloquea el calcio, zinc y magnesio en tu intestino grueso, acelerando tu metabolismo. Además, las altas dosis de azúcar y edulcorantes artificiales aumentan la eliminación de calcio mediante la orina. Las propiedades diuréticas de la cafeína hacen efecto  (tienes que ir al servicio). Éste es el momento en que expulsas el calcio, magnesio y zinc que debería ir dirigido a tus huesos, así como también sodio, electrolitos y agua.
Mientras decae la fiesta dentro de tu organismo, termina el chute de edulcorantes y empiezas a notar la falta de azúcar, con  lo que te pones irritable o depresivo. Ahora mismo has, literalmente, meado toda el agua que contenía la bebida, pero no sin antes acompañar la expulsión de valiosos nutrientes que tu cuerpo podría haber empleado para cosas como hidratarte o construir huesos y dientes más fuertes.
Con esto no queremos criminalizar dicha bebida, ya que como todo, con moderación incluso nos produce un pequeño beneficio.
Articulo tamado de nuestros amigos de http://www.nutricionhoy.es